martes, 13 de diciembre de 2016

LAS EMOCIONES EN ESCENA FEDERICO HERRERO ESPECIALISTA

Federico Herrero y una sugerencia, el actor en sus actuaciones debe regular sus emociones, en mi opinión, la regulación de las emociones, que yo prefiero llamar más bien formación de las emociones, es un procesamiento positivo en el juego escénico.
El actor debe armonizar sus emociones con la expresión de las emociones del personaje. De modo que se correspondan con la forma exterior, visible, de las emociones del personaje representado, permite que participen del calor, la vitalidad y la espontaneidad del personaje.

lunes, 12 de diciembre de 2016

TEATRO SU FORMACIÓN FEDERICO HERRERO

Federico Herrero estudió y desentrañó su método, con la base de la formación que obtuvo al lado de excelentes actores y extraordinarios directores. Federico Herrero y Nicolás Francisco Herrero, sugieren a los estudiantes de actuación y actores presentes siempre tener presentes las recomendaciones de Hamlet a los actores:
-Que la acción corresponda a la palabra y la palabra a la acción, poniendo un especial cuidado en no traspasar los límites de la sencillez de la Naturaleza, porque todo lo que a ella se opone, se aparta igualmente del propio fin del arte dramático, cuyo objeto, tanto en su origen como en los tiempos que corren; ha sido y es presentar, por decirlo así, un espejo a la Humanidad; mostrar a la virtud sus propios rasgos, al vicio su verdadera imagen, y a cada edad y generación su fisonomía y sello característicos. De donde resulta que si se recarga la expresión o si ésta languidece, por más que ello haga reír a los ignorantes, no podrá menos de disgustar a los discretos, cuyo dictamen, aunque se trate de un solo hombre, debe pesar más en vuestra estima que el de todo un público compuesto de los otros-. Respecto al arte del actor, lo citado es memorable, Federico Herrero y Nicolás Francisco Herrero comentan entusiasmados: - ¡qué maravilla! Shakespeare lo escribió en el año 1601 y todavía es válido. Siempre hay que volver a los clásicos: son invariablemente más profundos porque van más allá de la vida cotidiana. En este párrafo, Hamlet se refiere a la tarea del actor en su verdad, y como resultado de ello, sus palabras, sus acciones, deben corresponder al personaje que interpreta sirviendo de espejo a la naturaleza. También el autor lo relaciona con los comediantes que presentaban su obra, a los que dice que deben hacerlo con esa sencillez y esa verdad de la que habla a fin de cumplir su objetivo. -Que la acción corresponda a la palabra y la palabra a la acción. Poniendo un especial cuidado en no traspasar lo límites de la sencillez de la Naturaleza, porque todo lo que a ella se opone se aparta igualmente del propio fin del arte dramático, cuyo objeto, tanto en su origen como en los tiempos que corren, ha sido y es presentar, por decirlo así, un espejo a la Humanidad; mostrar a la virtud sus propios rasgos, al vicio su verdadera imagen y a cada edad y generación su fisonomía y sello característicos.
De donde resulta que si se recarga la expresión o si ésta languidece, por más que ello haga reír a los ignorantes, no podrá menos de disgustar a los discretos, cuyo dictamen, aunque se trate de un solo hombre, debe pesar más en vuestra estima que el de todo un público compuesto por los otros Y "PSICOIMPACT" EN FESTIVAL INTERNACIONAL. Al término de una clase de actuación en el congreso de escuelas de teatro, año 2014, Lovaina, clase de actuación que los presentes consideraron como inolvidable, los directores y profesores de teatro, Federico Herrero y Nicolás Francisco Herrero, dictaron una breve charla a los estudiantes de actuación y actores presentes. A continuación, algunos contenidos, desde mi punto de vista.

sábado, 10 de diciembre de 2016

NICOLÁS FRANCISCO HERRERO TEATRO ACTUALIDAD

Dicha tendencia se debe a la creciente dificultad de acotar las fronteras de lo que entendemos por -teatro-, lo que conduce, según Nicolás Francisco  Herrero, a su nuevas definiciones y por lo tanto, a la necesidad de replantear las ópticas interpretativas que usamos para abordar las prácticas escénicas actuales. 
Dentro del amplio abanico de conceptos que circulan en las reflexiones teóricas de los últimos 25 años destacan dos que ocuparán nuestra atención: teatralidad y acción-verdad, 
postulados como paradigmas teóricos desde los cuales es posible encontrar los vínculos entre la práctica escénica y la práctica socio-cultural, y cuyas interpretaciones son tan diversas que llegan al enfrentamiento y la polémica.
15-5823-5865 INFORMES DE FUNCIONES Y CURSOS Directores-PROFESORES de teatro especialistas en actuación con orientación profesional, todos los niveles, directores de actores: Federico Herrero Nicolás Francisco Herrero
15-5823-5865 INFORMES DE FUNCIONES Y CURSOS
Tal es el grado de fricción discursiva que encontramos en el debate sobre qué término es más pertinente (como si fuera necesario elegir uno en exclusión del otro) y dentro de cada campo, sobre cuál es la manera adecuada de aplicar el concepto. 
Conformada por una multiplicidad de voces que se debaten internamente y que postulannociones encontradas sobre las características de su identidad.

viernes, 9 de diciembre de 2016

TEATRO NICOLÁS FRANCISCO HERRERO PROCEDIMIENTOS ARTIFICIALES

Los directores de teatro Federico Herrero y Nicolás Francisco Herrero, y un concepto clave: en actuación, los problemas que suscita la actuación dramática son tan viejos como el propio teatro y plantean, por ejemplo, si el actor debe sentir o, por el contrario, ha de conformarse con imitar, o si debe expresarse de manera natural o ha de hacer uso de procedimientos artificiales.
EN CAPITAL CLASES DE TEATRO DE TEATRO (15-5823-5865) FEDERICO HERRERO COMO DIRECTOR 13 PREMIOS EN EL ORDEN INTERNACIONAL 17 EN EL LOCAL. DIRECTOR DE 200 PUESTAS EN ESCENA MEMORABLES EN LA HISTORIA DEL TEATRO ARGENTINO MAS LA JUVENTUD Y NUEVAS IDEAS DEL DIRECTOR AUTOR DE TEATRO NICOLÁS FRANCISCO HERRERO

lunes, 5 de diciembre de 2016

CONGRESO TEATRO FEDERICO HERRERO TEATRO EL SER

CONGRESO INTERNACIONAL DE TEATRO: Federico Herrero-Nicolás Francisco Herrero, profesores de teatro, publicaron un apunte sobre el "Teatro existencial".
Surgió con las obras del filósofo Jean Paul Sartre, el mayor representante del existencialismo.
Sus obras, inspiradas en sus doctrinas filosóficas, tratan diferentes puntos de vista sobre la creación del hombre en cuanto a su naturaleza, su existencia, la responsabilidad que conlleva la capacidad de elegir de los seres racionales dejando a un lado las divinidades, así como el objetivo de los humanos.
Además de Sartre, también cultivó este tipo de teatro Albert Camus y algunas obras de Anuillh guardan semejanzas con las existenciales.
Como los demás movimientos teatrales nacidos en esta época, refleja una realidad interna y una preocupación extrema por la técnica utilizada para expresar diferentes situaciones y sentimientos, dejando a un lado el tema en si.
Este teatro se diferencia de los demás de su momento por centrarse en el tema del individuo y la circunstancia que lo rodea, los cuales suelen ser problemas actuales y de toda una sociedad como los son conflictos tales como guerras, pobreza, conflictos entre países, violencia entre otros.
El teatro socio-existencial criticaba la situación contemporánea, igual que el teatro del absurdo, la diferencia entre estos dos consiste en que el existencial propone soluciones a los problemas y el teatro del absurdo prefiere presentar los problemas y dejarlos al juicio del público.
En conclusión, el teatro socio-existencial fue el movimiento teatral con mayor preocupación sobre los temas actuales así como la situación de la humanidad de la época. Este género se enfocaba en la crítica, para posteriormente alentar al público sobre acciones que cambiasen el ambiente criticado.

domingo, 4 de diciembre de 2016

UN ALUMNO DE TEATRO DE FEDERICO HERRERO DESCUBRIMIENTO

Un alumno de teatro de los profesores Federico Herrero y Nicolás Francisco Herrero, y una reflexión, en mis clases de actuación descubrí aspectos de mi, desconocidos...
Nicolás Francisco Herrero, y una reflexión, en mi vida como director y autor, en primer lugar trato de que el espectador se divierta y reflexione con mis obras, con sentimiento y emoción.
Un alumno de actuación, le pregunta a Federico Herrero, ¿cual es el camino al éxito, respuesta, estar preparado en todos los aspectos de la actividad.?
Federico Herrero, afirma, si se considerara al teatro como una rama de la literatura o sólo como una forma más de narrativa, se estaría cometiendo nuevamente el error de desconocer que la naturaleza de la escritura teatral es para ser completada en el escenario con su representación.
Es en ese momento que la obra toma su real significado.
Por supuesto, existe una polémica tan antigua como la existencia del teatro, sin algo escrito necesita de ser completado ¿es por si mismo una obra de arte?.Incluso se podría llegar a establecer un teatro para la lectura y un teatro para la representación.
En algunos periodos o culturas se ha dado más importancia a la literatura dramática —obras de teatro— pero en otros hay una mayor preocupación por los aspectos de la producción escénica.
En algunas culturas se valora el teatro como medio para contar historias; en otras, como religión, espectáculo o entretenimiento.El teatro se ha utilizado como extensión de celebraciones religiosas, como medio para esparcir ideas políticas o para difundir propaganda a grandes masas, como entretenimiento y también como arte.
A través de la historia ha desarrollado su actividad en tres niveles al mismo tiempo: como entretenimiento popular de escasa organización, como importante actividad pública y como arte para minorías.
Nicolás Francisco Herrero, autor y director de una obra singular: -Psisicoimpact-, entre otras, y un concepto clave: el actor siempre ha estado presente desde los comienzos, de la sociedad, como entretenimiento popular, ha habido siempre individuos o pequeños grupos que trabajan por su cuenta, representando cualquier cosa, desde números de circo hasta farsas para grandes masas.El teatro como actividad pública consiste en el drama literario representado en teatros públicos; se trata por lo general de una actividad comercial o subvencionada por el estado para el público en general.
Federico Herrero y Nicolás Francisco Herrero, directores de teatro e investigadores en el campo de la actuación, cine, teatro, televisión, y el arte dramático, afirman, la tragedia griega, las obras didácticas medievales y el teatro contemporáneo entran dentro de esta categoría.
El teatro como arte para una pequeño grupo de espectadores, lo define su propio público, un grupo limitado con gustos especiales.
Esta fórmula puede aplicarse tanto a las representaciones en la corte durante el renacimiento como al teatro de vanguardia.

sábado, 3 de diciembre de 2016

TEATRO EL LABORATORIO DE NICOLÁS FRANCISCO HERRERO

Nicolás Francisco Herrero, sugiere que el creador en el campo de las artes escénicas, debe convertir el escenario en un laboratorio de experiencias, el no limitarse a una conducta más o menos garantizada por el uso y buscar siempre nuevas soluciones. Soy un apasionado del movimiento, agrega Federico Herrero, pienso en un espacio escénico en movimiento.
Federico Herrero, y una definición en parte en mi actividad como director de teatro, he intentado, ser ante todo un creador de ambientes, un evocador; los objetos se modifican de formas para convertirse en sucedáneos de una idea: en símbolos. En este espacio en movimiento, el actor es un elemento plástico más, con capacidad de movimiento propio, pero limitado al gran movimiento que el director dispone al conjunto de elementos del espectáculo. Federico Herrero agrega a lo anterior, tuve la posibilidad de comprender profundamente lo citado a través de mi práctica, y en mi juventud como alumno del director Francés: Jean Vilar, uno de mis maestros. Los directores en otro instante de la conferencia se refieren al tema de la actuación. El actor debe comprender que es parte de un todo, un todo orquestado por el responsable da la puesta en escena. El director debe estar atento al encuentro de equilibrio entre las partes del todo citado. Los directores en la conferencia destacan que sus obra se apoyan en bases fuertemente idealistas, a partir de las cuales desarrollan sus principios de renovación formal del arte del teatro. Esa base idealista es incoherente, no por su origen, sino por la acumulación de contra dicciones menores que paso a paso se van descubriendo en el transcurso de su obras, aplicación de las técnicas de la ciencia experimental en el arte del teatro. A pesar de esta rigurosa metodología, la base idealista, los directores aseguran que los resultados finales proporcionaran los elementos de una semántica escénica legible y útil. Federico Herrero y Nicolás Francisco Herrero, coinciden, en afirmar, no nos consideramos como directores de teatro y maestros de actores racionalistas. Nuestros principios son el resultado de una reflexión sistemática que habría conducido a una teoría , sino ante todo a desarrollar nuestra intuición, instinto desarrollado en la experiencia. En otro instante de la conferencia los directores se vuelven a detener en el trabajo del actor. La tendencia a imitar la naturaleza nada tiene que ver con el actor; cuando se introduce en el terreno del arte es tan perjudicial, como puede ser la convención cuando la encontramos en la vida cotidiana. Hay que comprender bien que son dos cosas distintas y que cada una debe quedar en su sitio. No podemos esperar en deshacernos de un golpe de la tendencia a ser naturales en la escena, a pintar decorados naturales, a hablar con un tono natural; el mejor modo que tenemos de luchar contra ello es estudiar las otras artes. El decorado se simplifica de tal modo, que son, sobre todo, las variaciones de luz, quebrándose sobre volúmenes diferentes, las que constituyen la elocuencia del decorado. En la parte final de la conferencia los directores afirman que los creadores deben influir, emocionar, movilizar al espectador para extraer de él sentimientos sociales, el are del teatro debe ayudar a la toma de conciencia del espectador de aspectos de sus situaciones de vida.Cualquier hombre de teatro, tiene abierta la disyuntiva de para qué, en función de qué y de qué modo influir sobre el espectador.