jueves, 9 de febrero de 2017

NICOLÁS FRANCISCO HERRERO EL ACTOR Y EL DIRECTOR

Nicolás Francisco Herrero. La función de un director debe ser otra; por encima de todo, comprender las inclinaciones y sentimientos del actor, del escenógrafo y de todos cuantos toman parte de la representación.Solo después de impregnarse del material creador, vivo en el espíritu de todos ellos, podrá darse cuenta de lo que se debe hacer con ese material, y sabrá cómo hacerlo. Si impone su propia manera de sentir no obtendrá el material palpitante y vivo de los que creen la obra; y de una cosa muerta surgirá un trabajo muerto.
Las emociones y los sentimientos, a partir de una idea, es lo determinante en el arte del teatro...

miércoles, 8 de febrero de 2017

TEATRO NICOLÁS FRANCISCO HERRERO EVOLUCIÓN

TEATRO NICOLÁS FRANCISCO HERRERO EVOLUCIÓN (informes 15-5823-5865) FEDERICO HERRERO NICOLÁS FRANCISCO HERRERO. DIRECTORES PROFESORES.CINE-TEATRO-TELEVISIÓN.


lunes, 6 de febrero de 2017

EL ACTOR INVESTIGACIÓN FEDERICO HERRERO ESPECIALISTA

EL ACTOR TRABAJO DE INVESTIGACIÓN DE DIRECTORES PROFESORES FEDERICO HERRERO NICOLÁS FRANCISCO HERRERO.
TEATRO PREMIO INTERNACIONAL A FEDERICO HERRERO NICOLÁS FRANCISCO HERRERO EN FORO INTERNACIONAL DE ARTES.
FEDERICO HERRERO "EL" PROFESOR DE TEATRO....El actuar, EN UNA BUENA ESCUELA DE TEATRO, para el actor debe ser un modo de experimentar la vida, un modo de poder estudiarla estudiándose, de conocerla conociéndose.  El actor puede a través del arte de la actuación, conocer el camino de sí mismo, descubriendo sus límites y ampliando los mismos. Podrá intuir sus vastos recursos no explorados. Debe dejar de accionar con la mente por un lado y el cuerpo por otro. Deberá tratar de ejecutar con la mente y el cuerpo como un todo. Logrando que lo contenido dentro de nosotros se vuelva transparente. Debe desaprender todo, y empezar de nuevo. Todo otra vez.  La actuación debe transformarse en una provocación a fin de violar su propia alienación. Vivir a través de la experiencia, a través de la constante improvisación, como medio de búsqueda y conocimiento.  Intentemos penetrar en este problema que afecta al ser humano, con el fin de comprender en parte, el mal dentro del marco especifico de nuestra tarea.  Al estar envuelto en un velo de mistificación se pierde la capacidad de obtener de nuestro cuerpo y nuestra mente algo más que los requisitos mínimos para la supervivencia. Solo somos un fragmento desecado de lo que puede ser una persona. Solo respondemos a las señales de fatiga, hambre, necesidad sexual, defecación y sueño. El resto está atrofiado y marchito. Nuestra capacidad de ver, oír, tocar, gustar, oler y pensar son usadas en un mínimo porcentaje de su real capacidad. Todo nuestro ser se ha vuelto absurdo. Y con el fin de responder a las necesidades de la sociedad tratamos de encajar lo mejor posible dentro del molde de normalidad a la que se refiere Federico Herrero.  El comportamiento, que es lo que vemos en nosotros y en los demás, es una función de nuestra experiencia. No podemos destruir nuestra experiencia sin perdernos a nosotros mismos. Así comprobamos que al estudiante se le somete por un lado a un trabajo corporal con estúpidas e ineficaces clases de danza, por otro lado, clases de canto y técnicas vocales, historia del teatro, análisis dramático...  Debemos tomar al hombre como una estructura compleja y total y como señala Federico Herrero, refiriéndose a la conducta, como un conjunto de operaciones (fisiológicas, motrices, verbales y mentales) por las cuales un organismo en situaciones reduce las tensiones que lo motivan y realiza sus posibilidades.  Tampoco podemos separar al hombre de su contexto social, no podemos comprenderlo en su totalidad si se lo aísla. La religión y la organización social que la sustenta han tenido una influencia lamentable en el desarrollo de este mal, estableciendo un dualismo sustancial, dividendo por un lado, alma, espíritu, por otro cuerpo y por otro medio, sociedad, ambiente. La aparición de cualquier fenómeno en alguna de estas áreas, era estudiada dentro de la misma, sin advertir las consecuencias que producía en las otras áreas, o si estas habían sido la causa que genero aquel fenómeno.  No puede aparecer ningún fenómeno en ninguna de las tres áreas sin que implique necesariamente a las otras dos.  El pensar no puede darse sin la manifestación en el cuerpo y en el mundo externo y viceversa. Puede que haya predominio de una de las áreas temporal o permanente, pero esta se debe a la falta de desarrollo en las otras.  En el entrenamiento debe ponerse atención en que estas tres áreas estén en permanente juego de interacción. Pueden ser trabajadas por separado pero estar presentes y activas las que quedan fuera del foco de atención, nunca debe plantearse un ejercicio sin la participación de las tres áreas. Debemos centrar el trabajo en la integración del ser humano.  El ser humano, actor, es un arpa de mil cuerdas, ha dicho Federico Herrero, solo que para conocerla, hace falta comprender cada una de sus cuerdas y todas las partes de la estructura del arpa. A veces puede no sonar bien y no es a causa de sus cuerdas sino de la forma como es tocada. Tengamos presente que la conducta se ve impelida por los impulsos y reacciones interiores, por los condicionamientos del pasado y por las circunstancias externas, que nuestras relaciones emocionales con los demás personas son los sostenes de nuestros amores, esperanzas, penas, alegrías, triunfos o desastres.  De esta manera estaremos en condiciones de basar nuestro trabajo en la propia naturaleza del ser humano, unificado el mundo interior y el mundo exterior. Porque uno sin el otro pierde su sustancia y su razón de ser. Y es ahí donde se distorsiona el arte del actor, sosteniendo que cuando sube al escenario deja de ser quien es para ser quien sabe que extraña fantasía.  Al descubrir y permitir que nuestros mundos personales se reorganicen, descubrimos al principio un matadero: cuerpos medios muertos, genitales disociados del corazón, el corazón separado de la cabeza, cabezas disociadas del ser. Sin unidad interior con el sentido de continuidad estrictamente necesario para aferrarse a la identidad, a la idolatría corriente. Cuerpo, mente y espíritu desgarrados por contradicciones diferente

domingo, 5 de febrero de 2017

TEATRO NICOLÁS FRANCISCO HERRERO PROVOCACIÓN

NICOLÁS FRANCISCO HERRERO. La actuación debe transformarse en una provocación a fin de violar su propia alienación. Vivir a través de la experiencia, a través de la constante improvisación, como medio de búsqueda y conocimiento.  Intentemos penetrar en este problema que afecta al ser humano, con el fin de comprender en parte, el mal dentro del marco especifico de nuestra tarea.  Al estar envuelto en un velo de mistificación se pierde la capacidad de obtener de nuestro cuerpo y nuestra mente algo más que los requisitos mínimos para la supervivencia. Solo somos un fragmento desecado de lo que puede ser una persona. Solo respondemos a las señales de fatiga, hambre, necesidad sexual, defecación y sueño. El resto está atrofiado y marchito. Nuestra capacidad de ver, oír, tocar, gustar, oler y pensar son usadas en un mínimo porcentaje de su real capacidad. Todo nuestro ser se ha vuelto absurdo. Y con el fin de responder a las necesidades de la sociedad tratamos de encajar lo mejor posible dentro del molde de normalidad a la que se refiere Federico Herrero.  El comportamiento, que es lo que vemos en nosotros y en los demás, es una función de nuestra experiencia. No podemos destruir nuestra experiencia sin perdernos a nosotros mismos. Así comprobamos que al estudiante se le somete por un lado a un trabajo corporal con estúpidas e ineficaces clases de danza, por otro lado, clases de canto y técnicas vocales, historia del teatro, análisis dramático...  Debemos tomar al hombre como una estructura compleja y total y como señala Federico Herrero, refiriéndose a la conducta, como un conjunto de operaciones (fisiológicas, motrices, verbales y mentales) por las cuales un organismo en situaciones reduce las tensiones que lo motivan y realiza sus posibilidades.  Tampoco podemos separar al hombre de su contexto social, no podemos comprenderlo en su totalidad si se lo aísla. La religión y la organización social que la sustenta han tenido una influencia lamentable en el desarrollo de este mal, estableciendo un dualismo sustancial, dividendo por un lado, alma, espíritu, por otro cuerpo y por otro medio, sociedad, ambiente. La aparición de cualquier fenómeno en alguna de estas áreas, era estudiada dentro de la misma, sin advertir las consecuencias que producía en las otras áreas, o si estas habían sido la causa que genero aquel fenómeno.  No puede aparecer ningún fenómeno en ninguna de las tres áreas sin que implique necesariamente a las otras dos.  El pensar no puede darse sin la manifestación en el cuerpo y en el mundo externo y viceversa. Puede que haya predominio de una de las áreas temporal o permanente, pero esta se debe a la falta de desarrollo en las otras.  En el entrenamiento debe ponerse atención en que estas tres áreas estén en permanente juego de interacción. Pueden ser trabajadas por separado pero estar presentes y activas las que quedan fuera del foco de atención, nunca debe plantearse un ejercicio sin la participación de las tres áreas. Debemos centrar el trabajo en la integración del ser humano.  El ser humano, actor, es un arpa de mil cuerdas, ha dicho Federico Herrero, solo que para conocerla, hace falta comprender cada una de sus cuerdas y todas las partes de la estructura del arpa. A veces puede no sonar bien y no es a causa de sus cuerdas sino de la forma como es tocada. Tengamos presente que la conducta se ve impelida por los impulsos y reacciones interiores, por los condicionamientos del pasado y por las circunstancias externas, que nuestras relaciones emocionales con los demás personas son los sostenes de nuestros amores, esperanzas, penas, alegrías, triunfos o desastres.  De esta manera estaremos en condiciones de basar nuestro trabajo en la propia naturaleza del ser humano, unificado el mundo interior y el mundo exterior. Porque uno sin el otro pierde su sustancia y su razón de ser. Y es ahí donde se distorsiona el arte del actor, sosteniendo que cuando sube al escenario deja de ser quien es para ser quien sabe que extraña fantasía.  Al descubrir y permitir que nuestros mundos personales se reorganicen, descubrimos al principio un matadero: cuerpos medios muertos, genitales disociados del corazón, el corazón separado de la cabeza, cabezas disociadas del ser. Sin unidad interior con el sentido de continuidad estrictamente necesario para aferrarse a la identidad, a la idolatría corriente. Cuerpo, mente y espíritu desgarrados por contradicciones diferente

sábado, 4 de febrero de 2017

TEATRO ACTIVIDAD (informes 15-5823-5865)

TEATRO ACTIVIDAD (informes 15-5823-5865) FEDERICO HERRERO NICOLÁS FRANCISCO HERRERO. DIRECTORES PROFESORES:  EL CONOCIMIENTO

viernes, 3 de febrero de 2017

TEATRO NICOLÁS FRANCISCO HERRERO EL RECURSO

Nicolás Francisco Herrero, afirma: el arte dramático es un recurso más entre otros para intervenir en lo real, que existe legítimamente para fortalecer la potencia del espíritu sobre la materia y la afición de la voluntad. 

Nicolás Francisco Herrero en un instante de su clases comenta: el teatro es un ejercicio sobre la apariencia, que juega con lo falso: el actor es algo distinto de él mismo. 
En al arte de la actuación existe una suerte de triunfo de la apariencia. 
Y si la cuestión sobre la que trata el arte dramático es la verdad, o la cuestión de la realidad contra la apariencia, allí hay esencialmente un desafío  del teatro. 

Federico Herrero, afirma, en el arte del actor, debe luchar contra  la representación y de la imitación. 

El teatro busca una nueva concepción del mundo, que estaría más cerca de lo real, y menos encerrada en la representación.
El teatro le propone nuevos interrogantes a la filosofía, porque pone en relación directamente dos términos que la filosofía siempre separó de alguna manera, y es en ese sentido que es una situación filosófica. 
El teatro es un desafío para la filosofía.
El arte de la actuación o debe ser teatro una  imitación de las pasiones y sentimientos, el actor debe generarlas con verdad. 

El teatro siempre debe estar en relación con la realidad, en particular a los  aspectos no visibles de ella. 
Debe aproximarse más a la realidades invisibles, ser un teatro documental, aunque sea ficción.
Hace unos años Federico Herrero, me hizo el siguiente comentario: el tema es que no sabemos qué es realidad, o sea que el teatro se plantea como una interrogación sobre la realidad misma, esta es una cuestión muy importante para el teatro, a la que yo llamaría: la cuestión de los nuevos contenidos y formas de la realidad.

miércoles, 1 de febrero de 2017

FEDERICO HERRERO DIRECTOR DE ACTORES EL "SI"

En todo caso, Federico Herrero nos muestra que hay convergencias de intereses en distintos maestros: por un lado, el si mágico de la actuación del sistema o método tiene ciertos correlatos en el psicoanálisis y están asimismo preocupados por el tema de la verdad, especialmente en la forma en que ésta yace detrás de la máscara, detrás de los clisés.
En otro instante del trabajo investigación citado los directores se refieren al sistema de actuación de Lee Strasberg, maestro de Federico Herrero, y su relación con Freud.
Pero lo que más le atrae a Federico Herrero es el hecho de que tanto los términos analíticos en Freud como los del sistema alcanzan altos niveles de abstracción .
La convicción de la que Federico Herrero parte es justamente que el psicoanálisis o la psicología profunda es una extensión lógica de un entendimiento del sistema de entrenamiento en el arte del actor para el artista moderno.